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La trilogía de Rubén Darío

1 11 2008

CARLOS TUNNERMAN BERNHEIM.  Se acaba de presentar la trilogía de Rubén Darío, edición que consta de tres de los libros claves de su autor: “Azul…”, “Prosas profanas y otros poemas”, “Cantos de vida y esperanza”. Editada por Antonio Alvar Ezquerra, incluye estudios de Pedro Carrero, Ricardo Llopesa y Nidya Palacios, así como una guía didáctica elaborada por Cristina Castillo Martínez. 

En ocasión del vigésimo aniversario de la colaboración existente entre la UNAN-León y la Universidad de Alcalá de Henares, y sin duda como uno de sus frutos más preciados, se presentó recientemente la trilogía de Rubén Darío, que consiste en la edición en un solo tomo de tres de sus libros de mayor trascendencia: Azul…, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza.

Encomiable ha sido la decisión de publicar esta obra, cuyo propósito principal es, en palabras de su editor, Antonio Alvar Ezquerra: “Apoyar una mejor formación literaria y lingüística de las nuevas generaciones de estudiantes”. Las instituciones que auspiciaron su publicación la difundirán entre el profesorado nicaragüense de manera gratuita. La edición consta de 2.500 ejemplares de 600 páginas y fue impresa en la Editorial Universitaria de la UNAN-León. La idea de publicar la trilogía provino de su editor, ante la dificultad que suelen enfrentar estudiantes, profesores y lectores de encontrar en las librerías del país natal de Rubén sus obras más representativas.

Guía didáctica

La iniciativa fue acogida con entusiasmo por el eminente especialista en Darío y responsable del Programa de Humanidades por la UNAN-León en los proyectos de colaboración con la Universidad de Alcalá, Edgardo Buitrago. Se integró así un pequeño grupo de trabajo que acometió la empresa con mucho profesionalismo, ya que se trataba, según el editor, de “responder a las exigencias de la más solvente edición científica de fijación del texto”. Además, se proponían que la obra fuera útil para los profesores de literatura, razón por la cual el volumen de la trilogía viene acompañado de una Guía didáctica, elaborada por la doctora en Filología Hispánica de la Universidad de Alcalá, Cristina Castillo Martínez, que ayudará a los profesores en la lectura, comprensión y comentario de los poemarios darianos.

Ha sido, pues, un gran esfuerzo pedagógico, emprendido con éxito por la UNAN-León y la Universidad de Alcalá, bajo los auspicios conjuntos de la Comunidad de Madrid, el Ministerio de Educación de Nicaragua, la Embajada de España en nuestro país y el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica. Su fin último es contribuir a una mayor y mejor difusión de tres de las obras fundamentales de Darío, cada una de las cuales representó, en su momento, una etapa importante en el proyecto literario emprendido por el Padre del Modernismo.

Estudio dariano

El volumen comprende, en primer lugar, una Introducción general a la vida y obra de Darío, escrita por Edgardo Buitrago, Director-Fundador del Museo y Archivo Rubén Darío. Luego, cada uno de los libros de Rubén viene precedido de un estudio introductorio, elaborado por un distinguido especialista. Así, Ricardo Llopesa suscribe la introducción, edición y comentarios de Azul…; Pedro Carrero Eras lo hace para Prosas profanas y otros poemas; y Nydia Palacios para Cantos de vida y esperanza. Los Cisnes y otros poemas.

En cada una de las obras de Darío, los responsables de la trilogía decidieron, como lo advierte el editor, “sustituir las tediosas y fragmentarias notas a pie de página –que no suelen dar cuenta de la globalidad de cada poema– por un comentario integral de cada unidad literaria, de modo que el lector pudiera gozar del mejor texto dariano y, al mismo tiempo, comprenderlo ayudado por la sabiduría de cuatro expertos en la poesía de Rubén”.

El trabajo más extenso es la Introducción, a cargo de Edgardo Buitrago, que comprende ocho secciones. El estudio de este excelente ensayo de Buitrago será sin duda de gran beneficio para nuestros docentes y estudiantes, que ahora dispondrán de un texto donde se narra, con los datos más confiables, la vida de nuestro gran poeta acompañada del análisis de las principales obras escritas por Darío en cada etapa de su existencia, y el aporte y las innovaciones a la literatura española que en cada una de ellas hizo al propósito de renovar la poesía y la prosa en lengua española.

Buitrago consideró oportuno, antes de abordar la vida y obra de Darío, referirse a las limitaciones que han afectado la crítica sobre la obra dariana. Según Buitrago, muchos de los juicios sobre Rubén se formularon antes de la plena madurez y consolidación del legado de Darío, por lo que no siempre fueron justos. Tal vez lo ocurrido, afirma Buitrago, se deba a lo temprano de su talento creador, puesto que Darío apenas contaba con 21 años de edad cuando publicó Azul… (1888) y 29 cuando saca a la luz Prosas profanas y otros poemas (1896).

Llega así el año 1898 “un año clave para los hispanos en general, y muy particularmente para Darío en tanto que líder y profeta de la cultura hispánica”. La derrota del imperio español ante los Estados Unidos conmocionó al mundo hispánico. El continente americano está repartido entre dos grupos humanos: el de los de raza hispano-india y el de los de raza inglesa o sajona.

Poderoso el segundo, pero no menos importante el primero por su acervo cultural. “Ante lo excepcional del momento, nuestro poeta —continúa Buitrago— creyó llegada la hora de decidir con toda honestidad y valentía a cuál de los dos grupos humanos pertenecía él, e incluso ofrendar su vida. No dudó ni un momento que el suyo era el de Hispanoamérica”. Desde ese momento, Darío “se convierte en maestro y guía de las juventudes americanas en su lucha por la renovación de la palabra” pero, además, trascendiendo lo temporal, el poeta asume “una visión suprahistórica de América que ya tiene prevista como la Gran Utopía de la Humanidad”. Ése es el Darío, según Buitrago, que la crítica contemporánea debería juzgar: el poeta transformado el vate que encarna las ansias y esperanzas de las “ínclitas razas ubérrimas”.

Vida del poeta

Enseguida, Buitrago inicia la narración de la vida de Darío, entrelazándola con su obra sistematizada en tres etapas: a) de iniciación en la literatura y en la historia universal, (de los 13 a los 19 años) desarrollada en Nicaragua y El Salvador; b) de búsqueda, asimilación y experimentación de novedades extranjeras, y de cohesión y liderazgo de los que buscaban ser modernos, etapa que comprende un período chileno (1886-1889); un período argentino (1893 a 1898), con un período intermedio durante el que realiza viajes por Centroamérica, Cuba, España y Colombia (visita al Presidente colombiano Rafael Núñez en su finca El Cabrero, en el puerto de Cartagena de Indias, que le vale al joven Darío su designación como Cónsul General de Colombia en Buenos Aires); y c) de culminación, que corresponde a su estancia en España (1898 a 1915) con interrupciones largas y cortas de permanencia en París.

Para cada una de estas etapas, Buitrago extrae conclusiones muy atinadas que describen la influencia de los acontecimientos de la agitada y dramática vida del poeta en su creación literaria, señalándonos la manera gradual, pero bien definida desde un principio, en que Darío fue desarrollando su trascendental proyecto de renovación de la lengua española.

Ojalá que este valioso ensayo del doctor Buitrago sea estudiado, con la atención que merece, por los profesores de literatura de nuestro país, lo que les permitirá ofrecer a sus estudiantes un aprendizaje mejor informado sobre la vida y obra del Padre del Modernismo.

Los aportes de “Azul…”

El reconocido especialista dariano Ricardo Llopesa, autor de más de diez ediciones anotadas y críticas de Darío, tuvo a su cargo el estudio introductorio y los comentarios a los cuentos y poemas de Azul… El aporte de Llopesa se corresponde con su prestigio de eminente dariísta. Llopesa, consciente de entrar en un terreno resbaladizo sostiene que: “No cabe la menor duda de que Azul… está impregnado de la estética parnasiana francesa, pero no simbolista”… “Hay que saber que lo parnasiano es el punto inicial de la transformación de la prosa y la poesía mientras que el papel del simbolismo, al igual que los decadentes, sólo ejercen su influencia sobre la poesía”. Y agrega: “El mérito excepcional de Azul… lo constituye la prosa de los cuentos más que la poesía”… “Entre ellos se encuentran piezas magistrales como El velo de la reina Mab y La canción del oro, que inauguran en nuestra lengua el poema en prosa a la par de cuentos ricamente elaborados como El rubí, La ninfa y El rey burgués, cuya erudición y los escenarios fantásticos en que se desarrollaron contribuyen a elevarlos a categoría de piezas universales”.

Llopesa concluye su ensayo con las afirmaciones siguientes: “Rubén Darío resume todas las tendencias literarias de su tiempo, y lo hace en un solo libro, sin que exista escritor alguno, ni francés ni hispano, que le supere. Con Azul…, en efecto, se convierte en el primer prosista que consigue aglutinar las corrientes existentes en su tiempo, logrando, además, trasplantarlas al castellano, aclimatarlas, darles entrada y adaptarlas. Esta perspectiva invita a ver Azul… como una obra fragmentada y plural, con una diversidad que la convierte en una obra heterogénea, rica y compleja; pero, a la vez, es también unitaria, coherente, y singular, unificada por un estilo que aglutina todo en torno al eje del lenguaje”.

Para finalizar, Llopesa, Presidente del Instituto de Estudios Modernistas de Valencia (España), hace suya la valoración del eminente especialista en métrica española, Tomás Navarro Tomás, quien coloca el nombre de Rubén Darío, como introductor de ritmos modernos, “entre los cinco grandes reformadores de la poesía en lengua castellana de todos los tiempos, junto al de Gonzalo de Berceo, introductor de la cuaderna vía; Juan de Mena, del verso dodecasílabo; Juan Boscán, del verso endecasílabo, y Garcilaso de la Vega, de la flexibilidad del endecasílabo”.

Renovación poética

Pedro Carrero Eras, profesor Titular de la Literatura española de la Universidad de Alcalá, asumió la elaboración de la Introducción, edición y comentarios de Prosas profanas y otros poemas. El ensayo de Carrero Eras se inicia con un análisis del lugar de Prosas profanas en el conjunto de la auténtica renovación poética, impulsada por Darío, que el autor no vacila en calificar de revolución. Si bien, como en todo movimiento o escuela en el arte siempre pueden señalarse precedentes, y esto también es válido para el Modernismo, dice Carrero Eras, “lo cierto es que este movimiento, del que Darío fue su principal exponente y motor, trajo a la literatura en español y, en concreto en la poesía, un viento fresco y una inyección de vitalidad que permitieron recuperar lo que el arte tiene de esencial y lo que suele conocerse bajo la expresión de “el arte por el arte”. Y agrega que si bien “sería peligroso decir que el más genuino Darío está en Prosas profanas y otros poemas… sin embargo, sí que podemos afirmar que Prosas profanas contiene aquello que más suele conocerse y reproducirse”.

La introducción describe las características esenciales del libro y lo provocativo de su título, para luego detenerse en el análisis de las secuencias de las “Palabras liminares” que anteceden al poemario. Finalmente, examina la división de la obra y alude a los criterios seguidos en los comentarios a los poemas y las ediciones consultadas.

Cantos de vida y esperanza

A la especialista nicaragüense, doctora Nydia Palacios Vivas, se le encomendó el estudio introductorio, edición y comentarios de Cantos de vida y esperanza. Los cisnes y otros poemas. Para la autora este libro consagra a Darío como la voz más alta de la poesía española, situándolo al lado de clásicos del Siglo de Oro como Garcilaso de la Vega, Luis de Góngora, Francisco de Quevedo, Santa Teresa de Jesús, Fray Luis de León y San Juan de la Cruz.

Tras la derrota de España en 1898, en la guerra con los Estados Unidos, el pesimismo se había apoderado del espíritu español. Proclamándose hijo de América y nieto de España será el mestizo nicaragüense, Rubén Darío a quien le corresponderá, según la autora, recuperar el optimismo y la fe en el futuro de Hispanoamérica con sus Cantos en homenaje al legado español: “El poeta se considera heredero de la hidalguía, el honor de la Hispania fecunda, y exhorta a reunir tantos vigores dispersos”. Con sus Cantos Darío refuta, definitivamente, la afirmación del crítico uruguayo José Enrique Rodó, de que Rubén no era el poeta de América.

La doctora Palacios hace suya la afirmación del eminente crítico Enrique Anderson Imbert cuando asevera que en Cantos: “No es que haya un rompimiento con el pasado, sino un cambio en la escala de valores”. Señala luego, la autora el otro aspecto sobresaliente de Cantos: la poesía intimista de Darío, los poemas en que nos desnuda su alma. En su afán de sinceridad, nos dice la Palacios, “el poeta consideró un objetivo imperante abrir su corazón y mostrar su “reino interior”… “La angustia y la duda lo consumen al no encontrar respuesta a sus preguntas metafísicas. Y, al igual que todos los modernistas, busca a Dios sin saber dónde encontrarlo”.

La autora examina las circunstancias históricas en las que surgió la obra cumbre de Darío y que le llevan a temer la pérdida de la cultura española asimilada por las repúblicas hispanoamericanas, frente al avance de la cultura anglosajona. Ante el descalabro español de 1898, Darío “que cree en la grandeza de España, desea revivir la pervivencia de los valores hispánicos” y “siente la obligación de lanzar su grito de protesta con su signo más preciado: el cisne”… “Darío era pacifista, pero con su poemario reafirmó su compromiso americano al ser testigo y actor de ese cruento suceso que cambió para siempre el escenario político. Su identidad hispanoamericana, lo convirtió en el portavoz del continente, la voz de la raza indígena y española”.

En cuanto a la estructura de los Cantos, Palacios acertadamente señala no sólo la diversidad de temas sino también de estados de ánimo, desde luego que Darío pasa del himno solemne de “Salutación del optimista”, del saludo eufórico “Al rey Oscar” y del hermoso poema dedicado al personaje de ficción de la dramaturgia francesa Cyrano, a la angustia existencial de sus Nocturnos y al desaliento y pesimismo de “Lo fatal”, sin que deje de estar presente en este poemario, como en toda su obra, su erotismo y su carnalidad americana.

Publicada esta valiosa obra, que ojalá sea seguida de otra trilogía que comprenda El canto errante; Poema de otoño y otros poemas y Canto a la Argentina y otros poemas, sólo cabe esperar que, efectivamente, llegue a las manos de nuestros profesores y estudiantes de literatura, a las bibliotecas públicas estatales y municipales, así como también a todas las bibliotecas escolares, si es que estas aún existen.

Azul…, Prosas profanas y otros poemas, Cantos de vida y esperanza, Los cisnes y otros poemas, son presentados con sus respectivos estudios Pedro Carrero, Ricardo Llopesa y Nidya Palacios. También se complementa con una guía didáctica, clave para el análisis de los textos, elaborada por Cristina Castillo Martínez.

Magazine Modernista agradece el recurso gráfico que acompaña a este artículo y que pertenece a un proyecto personal de la reproducción de la tipografía de Rubén Darío elaborado por Ernesto Perez y Grethel Halftelmeyer de Managua, Nicaragua.

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